Hubo un tiempo donde dos seres se encontraron en la soledad de un parque alejado de la ciudad, ambos dispersos, ambos enamorados de sus propias vidas.
Pero tenían algo en común, dentro de si, estaba despertando un nuevo mundo, una nueva sensación, una emoción distinta, un amor diferente. Uno con mayor avance que otro, pero esa era su perfección, era el motivo de la creación para unirlos y complementarlos. Ese día sus almas se conectaron y tuvieron un encuentro extraordinario:
- Te reconozco como tu a mi, somos semejantes en medio de todo este ardid ¿Que te trae por aquí? ¿De que huyes? ¿De que te escondes?
- ¿Reconoces a un desconocido o reconoces lo que siente ese desconocido? Pues, puedo sentirte al igual que me puedo sentir. No me escondo, no huyo, solo algo me trajo aquí y al verte entendí de que va mi paseo esta tarde.
- Te siento, si, te siento como puedo sentir a todos, sin embargo tu vibración es diferente. Mis pensamientos fluctúan de alegría al encontrarte aquí, en la nada y fuera del todo.
- Puedo sentir lo mismo, y sin tener que explicar puedo entender esta afinidad, sin embargo, hay tanto por expresar y tan poca concreción para que pueda descifrar tus pensamientos, son claros y cándidos pero ni así he logrado que mi imaginación pueda visualizarlos.
- Nada debes descifrar, solo sentir. Canta si no quieres escuchar, abraza si no deseas pronunciar, ama más allá de tu existencia.
- De eso va, por eso estoy aquí, conozco estas nuevas sensaciones, estas nuevas emociones pero no se que hacer con todo esto, ha provocado pesar en mi cielo. Siento a un mundo tan hermoso, es azul y lleno de avenencia, imágenes que van y vienen, con fosforescencias, todo esta lleno de armoniosa energía, pero esa es la vida que se teje en mi mente y solo podria ser posible cuando así decida materializarla, el pensar no es suficiente, debo empezar a actuar!! Sin embargo, no sé como hacerlo.
- Es simple, comienza con no señalar a ningún ser, no seas un juez implacable, no es necesaria tanta rigidez en tu andar, el amor se expresa cuando no hay un juez interior que te doblega. Luego sé altruista, da sin medida, sin razonar, donde todo lo que des imagina que es un regalo para ti, eso es amar, sin dañar.
- ¿Como puedo ser altruista? ¿Como puedo amar sin condiciones? ¿Como puedo desatarme de la densidad que me une a lo físico?
- Tu mente es compleja, pues la razón no te deja avanzar. Solo aprenderás a amar cuando ames sin razonar. Bésame cada mañana al despertar aun y cuando no me sientas a tu lado, yo haré lo mismo todo el día, y si estoy lejos de tu alcance llamaré al viento para que acaricie cada átomo que conforma tu materia, ahí me sentirás, recorreré tu ser y en escalofríos sabrás que soy yo, te evaporaré la carga para que vivas ligero, no debes llevar al mundo a tu espalda, ya no es necesario, los héroes renunciaron hace tiempo, es difícil cambiar lo que no desea ser cambiado, yo aliviaré esas penas ajenas que ya no te pertenecen, ya no son parte de tu proceso. Ellos algún día despertarán. Tú y yo hemos iniciado un camino que hace tiempo nos llamaba en silencio, no hay marcha atrás, ya no podemos regresar. Ven, renuncia a todas las desilusiones de tu vida, no son culpa de ellos, no es tu culpa, no es mi culpa, la densidad los ha alejado de la esencia de la vida, no debes afligirte, están muertos en vida, tú eras igual, y yo también lo era. En aquel tiempo atrás, donde aquellas palabras te ahogaban, te atormentaban, a mi me sucedía lo mismo, pero yo sentía respeto por ese proceso, ámalos sin que lo noten, llénalos de tu esencia sin que lo intuyan, solo sonríe como siempre lo haces, reflejando tu inocencia, tu bondad, tu sabiduría, tu ya estas consciente, ellos aun están dormitando. No hagamos ruido, seamos prudentes. Ven, es hora de continuar.
- ¿Cuál es ese camino que debemos seguir? ¿Por que veo al mundo de manera diferente, justo ahora? ¿Que ha cambiado? ¿En que hemos cambiado?¿por que tu sientes lo mismo? ¿Por que somos tan pocos?
- No te inquietes con preguntas que solo provienen de tu razón, da cada paso, poco a poco, pequeños saltitos, sin prisa, no llegarás a ningún lado si corres, primero un tiempo, después otro, eres desprendido, yo soy desprendida, pero eso ya no importa, abstráete de todo, entrégate sin preguntar, escribe sin ocultar, pinta sin razonar, canta sin escuchar, baila sin dominar cada paso, ama con elegancia y acepta lo que ves, lo que yo veo, un mundo sensible, un mundo azul, un mundo noble y bondadoso dispuesto a dar todo de si.
- ¿De que me servirá vivir de esta manera? Me he acostumbrado a lo complejo, a lo denso, a lo mundano ¿Como puedo desprenderme de todo? ¿Siempre sentiremos así?
- Habrá un tiempo donde el amanecer será distinto, tu lo sabes, yo también lo sé, donde la sensibilidad florecerá, el cielo cambiará, las estrellas se moverán, el sol resplandecerá, el clima endulzará a cada ser, las estaciones incrementarán su color, el otoño, el verano, el invierno y la primavera se concentrarán, los escritores crearan historias nuevas, los pintores harán pinceladas inimaginables donde jugarán con los nuevos colores, los músicos crearán nuevas melodías que llenará el sentir de cada alma, el arte será la expresión de la sagrada divinidad de la creación. El horizonte sonreirá, las aves harán bailes de sus vuelos celestiales, los delfines jugaran con sus burbujas toroidales con mas intensidad, todos seremos uno en el todo, seremos el cero de la nada, nuestra existencia se expandirá mas allá de nuestros cuerpos, nuestras almas estarán siempre unidas, pocas cosas nos dolerán, la felicidad será entendida como una única emoción proveniente de lo divino, y dejará de ser el estado anímico concebido por simple decisión, todos dejarán de ser los zombis que hoy día son.
- Quisiera regresar a mi tiempo pasado, esta sensibilidad provoca pesar en mi ser, no se como haces para soportar tanto, sentir tanto y aun así tener esa convicción que algún día todo cambiará.
- No te pierdas, no me pierdas, dentro de ti esta la respuesta, dentro de mi hallé la respuesta, no busques mas, que es desgaste de energía, si tu la tienes no la desperdicies, utilízala, debemos ser cautos en nuestro viaje. Vamos, ilumínate y añade el verdadero sentir a tu existir, a tu estar aquí, junto a mi, no temas, toma mi mano, todo es tan fácil, pero se ha desvirtuado todo, no los culpo, lo extraño siempre es juzgado por quienes tienen miedo, somos tan dóciles y libres, como nos creen y ellos son tan huraños y vanos, los han transformado, es este sistema que ha sido creado por y para lo físico, para lo denso. Aprende de tus errores, no te quedes en ellos, son enseñanzas, si quedas atrapado, perecerás, busca ayuda en tu interior. Yo solo podría mostrarte pequeñas cosas, no puedo ir más allá. Puedo acompañarte en tu andar, pero no podría intervenir. Aun así, podemos continuar.
- ¿Y si elijo mal? ¿Y si me pierdo en la obscuridad?
- Haz todo cuanto desees, cuanto pase por tu imaginación y espíritu, pero recuerda que tu esencia volverá, no es de garbos ni obscuridades, siempre es y será una parte de la divinidad, deslumbradora, por mas que busques la obscuridad va en contra de ti, no se puede ir en contra de lo natural sin agonizar, no combatas en contra de tu conciencia. La efusión es dilatable, pero debes estar en paz y en calma, accederá y lo harás tuyo, tienes muchas acepciones y muchos horizontes, es para ti, mi expresión es de vehemencia, no son soflamas, no son ideologías, no son doctrinas, es ímpetu en adhesión, pasión en ardor, fuego en amor, solo eso es, discierne y divulga, pues te colma, te contiene todo por dentro y fuera, mas afuera y mas adentro. No tendrás más maestros que tu mismo, porque todos somos maestros de nosotros mismos. Por eso no podré ser tu maestra. Recuerda todos somos diferentes, unos inermes otros desvelados, busca y hallaras, pero busca no afuera, busca dentro de ti, ahí esta toda la inquisición, todo lo que precisas para equilibrarte, para estar apto y absorber, lo que hoy es mañana no será, todo es variable, todo progresa, tu no eres el mismo de ayer, ahora eres más, mañana serás más que hoy.
- ¿Como podré vencer mis miedos y expresar todo este nuevo sentir que concibo? Aun consiguiendo la respuesta me pesa no saber como manifestarla a mis amados.
- El genio que tiene tu ser es grande, ten mas celo que son aljófares, aljófares resplandecientes de conciencia y les debes dar la serenidad que necesitas. Revélalas a ver quien te demanda, no las cedas, que de nada vale si aun están hipnotizados, primero es energía, después destrucción, te puedes irritar y al final subsistirías confuso, liado, nervioso, el avance es poco a poco, para una buena aprehensión. No naces con el saber, primero aprendes y experimentas muchas veces, no naces creando, primero ideas tus creaciones que nada dicen, ellos tampoco pueden recibir más de lo que necesitan ahora.
- Me siento ciego, ciego de un mundo que aun duerme, que ha dejado de sentir, que no se complace con las cosas simples ¿algún día veremos el sol?
- El sol esta allí, debes quitarte la venda y cuando puedas ver el sol sabrás que hay otro nirvana detrás, su albor es deslumbrador, pocos lo pueden ver. Todos son misterios, cada cosa guarda su misterio, tú, yo, todos somos un misterio, los racimos de bananas, las espigas de trigo, las llanuras, las montañas, los ríos, los lagos, el mar, los polos, los volcanes, el centro de la tierra, todo guarda su misterio, las especies de animales, de insectos, las plantas, los vegetales, las estrellas, el universo, todo!! Pero entrarás a lo divino. Es la indecisión y perplejidad de tu razón quien te vulnera, y tú, tan distraído, lloras, te lamentas, sufres, aun sabiendo de donde proviene el dolor, pero al final tu eres quien elige el sendero.
- Pero en mi búsqueda he encontrado tantas teorías, siento escalofríos al pensar que podemos llegar a la autodestrucción, mi mente esta enajenada de tanta verdad, no había visto el mundo en esa inmensidad, y quisiera compartirlo con todos, pero mi razón me detiene.
- Tanta averiguación te enajena y no sabes a ciencia cierta qué deliberar, haces lo que los demás hacen y eso es lo inexcusable, te sugiero que por una vez en tus días seas tú, si, simplemente, tú, sin pedir el beneplácito de alguien, cédete la posibilidad de diferenciarte, de apreciarte, de sentirte, es lo que importa. Puede ser infausto tu pensamiento, mas no tu alma, es normal, puedes estar aquí y allá eso lo resuelves tú, no estás solo, nunca lo has estado, a veces te sientes así, pero son los fondos dónde andas, se imparcial, aborda la paz, no hay maldad más allá. Suficiente con que descubras ese estado de silencio, de separación, de perfección para viajar por las dimensiones siguientes. Ahora pisas tierra segura, la tocas, pero en los siguientes planos, en lo imperceptible, nada se toca, nada se ve, todo se manifiesta en albor, en vibración, es como la electricidad, el sonido, el viento, o eres o no, si dudas quedaras atrapado, si crees, llegaras donde desees.
- ¿Como puedo llegar a ese estado etéreo? El miedo me detiene, no se como combatirlo.
- Si tú actúas con amor, unes, no divides, he de ahí que los mausoleos encanecidos están dondequiera, aún. Lee tu tacto, lee las epístolas, lee el rocío, los espejos, las flores, las intuiciones, el aura, lee lo que mas anheles. Si la base es el amor, verás todo con claridad, verás en todo la verdad. No huyas al primer quebranto, es esa historia asidua, irracional, brutal, presta atención ¿sirve mas el mar que sus aguas? Aprehende, ya eres magnánimo, no te obstruyas en la prosperidad de tu ignorancia, no te detengas, tu desierto está seco pero aún así tienes energía, tu piélago de sensatez es insondable y tu éter es soberbio para tu aurora, emprende ya o te consumaras. Mantente estoico ante el destino, que la tempestad franqueará. Olas van, olas aparecerán y la unión que te adosa coexistirá perennemente, nunca naufragues, llora, llora pero vigila tu entelequia, absorbe tu lamento en cada molécula o tu espíritu estéril se inundará de mar, se ahogará, ruiseñor bello, entrañable unidad, ya no llores que en tu decadencia te liquidarás, respira, te falta el alba sonriente, alberga tus creaciones y difunde tu conciencia, no te quedes con ella. Tus creaciones le darán un sentido a esta humanidad.
- ¿Pero cómo podría ayudar? ¿Cómo podría entregar todo esto? ¿me quedaré siempre aquí o iré a algún lugar diferente?
- No siempre estarás, te llegará la hora de partir, se avecina la evaporación, no es lejos, más bien apartado, ahí volarás y abrirás los ojos, el escepticismo es pariente de la indigencia y el obstáculo por más prominente que sea se puede atravesar, abre sentidos, purifica almas en el mundo.
- Es algo difícil de hacer, las personas ya no quieren ver!!
- Vendrá una nueva era, un nuevo espacio y tiempo dónde será un mundo diferente a este, de nuevas apreciaciones, vibraciones y conciencia, no vuelvas atrás eso ya quedó como un aprendizaje del cual saliste librado, recomenzarás en ceros pero con un discernimiento volcado en ti, remueve el aserrín, moderniza tu andar y camina, nada añoraras, no dejes de sonreír; las vanidades, los egos y orgullos siempre van a existir, tú los esquivarás de a poco, no retornes a ellos que son céfiros que confunden tu consciencia, ésta debe ser emancipada como el aura, recóndita como el océano y tenue como el revoloteo de una candelilla, erradica y aleja, difiere y prospera, nada se envejece, todo se rejuvenece y todo da creación, obra en divinidad.
- Has calmado esta tempestad en mí, puedo entender mucho más, siento que puedo continuar. Siento que debo crear, hay tanto por hacer y en mi cabeza esas imágenes rebotan sin cesar, quieren salir a la luz, quieren tener utilidad, quieren amar al ser que las empeñará!
- Ya se libró tu espíritu, la aflicción se evaporó y la armonía te veló, son tempestades qué sobrevienen en ocasiones, pero es para que aprecies la omnipotencia del huracán, agua y rayo, eso es sólo prolijo, es omnipotencia que transmuta, que da existencia, que ilumina, que releva, lo que antes fue ahora no, el amor es eso, no se puede inmovilizar, siempre está en perfeccionamiento inmutable, ahora tú prepárate que después de la tempestad, se abre el horizonte, escritura, música, pintura, escultura, baile, en todas las expresiones del arte se encuentra la sabiduría oculta, recóndita. Percibe, no mires y manifiéstalo todo, despoja los velos de la obscurantismo. Cuando declares la existencia, sentirás que todo lo restante es bazofia. Irradia, seduce, ilumina, exprésate, purifica a los diferentes, basta que te acerques a sentir y así como danza el ardor de candela en candela, así tú le cederás tu albor a los demás, sin ni siquiera discutir, explicar o forjar. No te alteres en lo trivial.
- Has explicado en mi lo inimaginable, que hermoso es este mundo! Que hermosas son estas sensaciones y emociones, estoy empezando a amar esta sensibilidad que tanto me agobiaba.
- El pasado ya terminó, ahora divisa el futuro, nárralo, idealízalo, créalo, serán torrentes de omnisciencias que te harán purificar tu substancia, de existencia sedentaria a subsistencia procedida y creciente, así es, ayer fue divino, hoy será albergar la obra creada pero inicia por desprenderte del pasado. Si no consigues arrojar el todo y existes de la memoria, no lograrás ver lo desconocido, así que delibera y disipa, el ciclo es inclemente y a veces se dilata de más, pero no por eso deja de llegar el esplendor. Líbrate de tus aficiones y conquista, la ilusión del futuro siempre será mejor que la pena, no mires a las espaldas, que será tu boya, las remolcarías un instante, pero podría sumergirte en hoyos que retrasarían tus creaciones.
- Sigamos entonces por este sendero, entreguemos lo que sabemos sin decirlo, sin expresarlo, solo a través de la sagrada divinidad de la creación, demos a este mundo lo que tanto nos entregó, es hora de que continuemos, me he renovado con este encuentro inesperado. A crear!!!
- Adelante, el horizonte yace al frente en espera de nuestras expresiones, es hora de crear!
Y como dos grandes amigos, caminaron por aquel sendero iluminado por el atardecer, sin mirar atrás…
Eleorana
martes, 24 de febrero de 2015
lunes, 23 de febrero de 2015
Grandeza
![]() |
| Walker Evans. Subway passengers, New York (1938) |
Con los años, fue cambiando de nombre a las estaciones. Para él ya no era Prosperidad, Sevilla, Delicias... sino: «El vestíbulo donde una muchacha sonrió al taquillero»; «El intercambiador del violinista que interpretó el Ave María arrancando lágrimas»; «La estación del solidario con una embarazada»…
Lo propondría en atención al cliente esa misma tarde: Coloquen en las paredes del Metro junto a los grabados de Goya, las cerámicas de Mingote, los poemas de Miguel Hernández... placas conmemorando esos fugaces instantes. ¿Acaso esos desconocidos no son también grandes?
Gema Bocardo©
Blog Puentes y Muros
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Sueños de papel
lunes, 16 de febrero de 2015
La Convalecencia
Uno nunca sabe porque, de repente, enferma, pero esas cosas suceden…
Confieso que no era mi intención original hablar de esto, pero después de una penosa convalecencia, había tres ideas que me parecía oportuno echar a la mochila y, además, compartir con el mundo.
La primera de ellas ya está apuntada, y quizá pudiera enunciarse como: “La inesperada llegada de la adversidad”. Particularizada en una enfermedad, pero aplicable a cualquier suceso que nos causa dolor e incluso sufrimiento. Que os voy a contar al respecto, si es una cuestión inherente a la vida…
La adversidad, llega. Nos llega a nosotros y, quizá aún peor, llega a nuestros seres queridos.
Dicen que la verdadera medida de las personas se encuentra en la adversidad. También dicen que la adversidad es capaz de sacar lo mejor de las personas, abriendo su corazón, revelando su valor y situando en el centro de la vida lo verdaderamente importante, aquello que poco a poco se fue sustituyendo por cosas prescindibles e intrascendentes.
Y eso me hacía pensar que debemos prepararnos en los tiempos de ventura para afrontar las etapas amargas de nuestra vida. Prepararse, pero sin atrincherarse tratando de evitar lo inevitable. Pasando a la ofensiva, tomando las riendas de nuestro devenir para ir adquiriendo conciencia de esas cosas valiosas que encontramos en el camino, agradeciendo la oportunidad de disfrutarlas, desterrando la prepotencia y la arrogancia e invitando a la humildad a ser un pilar activo de nuestra vida…
La segunda idea, es el riesgo de que la decadencia física puede arrastrar a la mente y al espíritu.
En mi convalecencia me vine abajo, sufriendo jornadas de una desgana y postración como hacía tiempo que no recordaba. La ilusión se marchitó, el entusiasmo desapareció. Vivir era padecer. Un verdadero drama, aunque era un drama con las cartas marcadas pues en el fondo de mi ser confiaba en que volvería a ser el de antaño, recuperando mi tono anterior, esperando el reencuentro con la alegría. En el fondo, nunca perdí la esperanza.
La esperanza…
Estos días pasados se han celebrado tanto el Día Mundial contra el Cáncer como el Día Mundial contra el Cáncer Infantil. ¿Quién no conoce a seres que luchan contra ello?, ¿quién no conoce a alguno de esos héroes anónimos que día tras día construyen su propia esperanza?... Héroes verdaderos que nos enseñan a luchar contra la adversidad con tesón, confianza y paciencia.
Estas personas y otras muchas que luchan en circunstancias parecidas, son un impagable ejemplo de superación de uno de los más difíciles retos que una persona puede afrontar: lograr que la fuerza de la mente y del espíritu se sobreponga al deterioro físico. ¡Qué grandeza!...
Y, por último, llegamos a la tercera idea que se instaló en mi mente…
¿Qué sería de nosotros sin los seres queridos que nos ayudan a superar la adversidad?...
Es un verdadero privilegio tener a personas a nuestro lado que se desviven por ayudarnos, que se preocupan por nosotros y se ocupan de nosotros, que se echan a la espalda aún mas carga de la que soportan. Una carga pesada, y a veces ingrata…
Amor en acción, solidaridad en movimiento…
La fortaleza de una sociedad y de los individuos que la componen, depende de la calidad de los lazos que en ella se entretejen. Una comunidad cuyos individuos se preocupan por su prójimo, es una sociedad sana, rica y próspera. Cuidar del prójimo, es cuidar de uno mismo…
Somos frágiles, pero tenemos la capacidad de desarrollar una fortaleza inusitada. No dejemos que decaiga la esperanza…
Autor: @oratorux
Blog: Oratorux
Confieso que no era mi intención original hablar de esto, pero después de una penosa convalecencia, había tres ideas que me parecía oportuno echar a la mochila y, además, compartir con el mundo.
La primera de ellas ya está apuntada, y quizá pudiera enunciarse como: “La inesperada llegada de la adversidad”. Particularizada en una enfermedad, pero aplicable a cualquier suceso que nos causa dolor e incluso sufrimiento. Que os voy a contar al respecto, si es una cuestión inherente a la vida…
La adversidad, llega. Nos llega a nosotros y, quizá aún peor, llega a nuestros seres queridos.
Dicen que la verdadera medida de las personas se encuentra en la adversidad. También dicen que la adversidad es capaz de sacar lo mejor de las personas, abriendo su corazón, revelando su valor y situando en el centro de la vida lo verdaderamente importante, aquello que poco a poco se fue sustituyendo por cosas prescindibles e intrascendentes.
Y eso me hacía pensar que debemos prepararnos en los tiempos de ventura para afrontar las etapas amargas de nuestra vida. Prepararse, pero sin atrincherarse tratando de evitar lo inevitable. Pasando a la ofensiva, tomando las riendas de nuestro devenir para ir adquiriendo conciencia de esas cosas valiosas que encontramos en el camino, agradeciendo la oportunidad de disfrutarlas, desterrando la prepotencia y la arrogancia e invitando a la humildad a ser un pilar activo de nuestra vida…
La segunda idea, es el riesgo de que la decadencia física puede arrastrar a la mente y al espíritu.
En mi convalecencia me vine abajo, sufriendo jornadas de una desgana y postración como hacía tiempo que no recordaba. La ilusión se marchitó, el entusiasmo desapareció. Vivir era padecer. Un verdadero drama, aunque era un drama con las cartas marcadas pues en el fondo de mi ser confiaba en que volvería a ser el de antaño, recuperando mi tono anterior, esperando el reencuentro con la alegría. En el fondo, nunca perdí la esperanza.
La esperanza…
Estos días pasados se han celebrado tanto el Día Mundial contra el Cáncer como el Día Mundial contra el Cáncer Infantil. ¿Quién no conoce a seres que luchan contra ello?, ¿quién no conoce a alguno de esos héroes anónimos que día tras día construyen su propia esperanza?... Héroes verdaderos que nos enseñan a luchar contra la adversidad con tesón, confianza y paciencia.
Estas personas y otras muchas que luchan en circunstancias parecidas, son un impagable ejemplo de superación de uno de los más difíciles retos que una persona puede afrontar: lograr que la fuerza de la mente y del espíritu se sobreponga al deterioro físico. ¡Qué grandeza!...
Y, por último, llegamos a la tercera idea que se instaló en mi mente…
¿Qué sería de nosotros sin los seres queridos que nos ayudan a superar la adversidad?...
Es un verdadero privilegio tener a personas a nuestro lado que se desviven por ayudarnos, que se preocupan por nosotros y se ocupan de nosotros, que se echan a la espalda aún mas carga de la que soportan. Una carga pesada, y a veces ingrata…
Amor en acción, solidaridad en movimiento…
La fortaleza de una sociedad y de los individuos que la componen, depende de la calidad de los lazos que en ella se entretejen. Una comunidad cuyos individuos se preocupan por su prójimo, es una sociedad sana, rica y próspera. Cuidar del prójimo, es cuidar de uno mismo…
Somos frágiles, pero tenemos la capacidad de desarrollar una fortaleza inusitada. No dejemos que decaiga la esperanza…
Autor: @oratorux
Blog: Oratorux
El retraso
En mi
familia siempre hemos creído en mundos paralelos. Gracias a ellos sobrevivimos
durante la Gran
Recesión. Papá nos engañaba el hambre y la miseria con
sucesos de personajes que vivían junto a nosotros pero a los que no podíamos
ver. Todo un mundo imaginario que se colaba constantemente en nuestras vidas,
se entremezclaba con ellas y nos protegía de la dura realidad. Si no había nada
en la despensa era que nos habían saqueado los gnomos de las rocas, incapaces
de cultivar sus propios alimentos. Si nos traía para comer alguna gallina
escuálida que había robado, decía que era un obsequio del Rey Florián por algún
servicio prestado. Si el tío Alberto había desaparecido, lo más seguro fusilado
y enterrado en alguna cuneta, era que se había unido a las hordas del Gran
Guerrero y estaba viviendo mil aventuras. Si volvía a casa después de dos días
con un diente roto y magulladuras por todo el cuerpo era que los bandidos de la
floresta le habían tendido una emboscada para hacerlo prisionero. Mi madre
callaba y le dejaba hacer mientras cocinaba, lavaba con agua helada y remendaba
una y otra vez los agujeros de nuestra ropa y de nuestros corazones. Un día de
Nochebuena papá nos dijo que salía a buscar unos regalos y ya no volvió nunca
más. Mamá, muerta de dolor, se sacó del estómago toda la podredumbre que había
rumiado durante años y despotricó durante dos días con sus noches diciendo que
papá había sido un soñador que no supo aprovechar ninguna oportunidad de la
vida, un pusilánime, un iluso y un ingenuo incapaz de sacar adelante a su
familia, y que él, y sus mundos paralelos, podían irse al infierno. A pesar de
todo, nosotros siempre le hemos recordado con cariño. Hace una semana, después
de cuarenta años, visitamos la destartalada casucha antes de venderla a una
constructora y vimos aparecer a un hombre por el camino. Era papá. Vestía la
misma ropa gastada con la que desapareció aquella Nochebuena, tenía el mismo
aspecto de entonces y llevaba varios ostentosos paquetes debajo del brazo.
Seguramente, el Rey Florián le había entretenido más de la cuenta con algún
importante menester.
![]() |
| foto de Pilar Mariscal |
Autor: Mar Horno (@Horno Mar)
En el libro "Precipicios habitados"
viernes, 13 de febrero de 2015
A mi que me eternicen el contigo.
Tengo más años de los que me gustaría; menos de los que aparento.
He tenido un poco una vida de mierda; mi madre tiene cáncer. Y ya
sé que esto no es un jodido grupo de apoyo.
El día que ella anunció que esta puta enfermedad se le había agarrado tan así, tan sin avisar, sentí que la muerte dejaba caer su mano sobre mi hombro, y susurraba entre risas un maldito ''te lo dije''. Porque yo ya la había soñado así; porque las cosas bonitas son las que siempre se lleva. Ella empezó a tutear a la muerte aquel día, y la muerte se enamoró de ella.
Por un momento entendí que la quisiera toda para ella, que se la quisiera llevar como al resto; pero que no, no podía permitir que se marchara sin tener que irme yo con ella. El mundo la necesitaba aquí; yo la necesitaba aquí.
Supongo que de esto nunca vais a entender porque no la habéis visto reír, pero lo raro sería que nadie quisiera luchar por tenerla en su vida. Porque ELLA es la clara definición de belleza; que belleza es todo lo que ella hace, todo lo que dice, todo lo que ríe, todo lo que sueña. Porque solo ella es capaz de hacer hasta de los pasillos de los hospitales un lugar más bonito solo con caminar, y eso lo he visto yo.
Su cáncer hizo metástasis en mi cuerpo, en lugar de en el suyo; se me agarró al corazón y me atravesó el pecho, y la piel. Y se convirtió en lágrimas que jamás quise compartir con nadie. Y hoy las suelto aquí, porque si, porque la quiero, porque si yo fuese la muerte también me habría enamorado de ella.
El día que ella anunció que su cuerpo había decidido empezar a morir un poquito más rápido que el resto, fue el día que yo empecé a odiar, un poquito, el mundo. Con ella se había cebado la injusticia.
Por fugaz, le pedí que se quedara, que me siguiera sonriendo el resto de los días que nos quedaban, que no rompiese jamás esa puta manía que tenía de no usar el despertador para que su voz fuese lo primero que escuchaba cada mañana.
Recuerdo el día que mientras me rompía (sin que ella lo supiese), decidimos acabar con su pelo; con mi falsa sonrisa y sus lágrimas haciendo equipo. Ese día descubrí que no lo necesitaba para seguir siendo lo más bonito que habían visto todos mis amaneceres. Y que nadie piense que es mi debilidad, porque lo es.
Hoy me siguen doliendo todas esa lágrimas que ha derramado, todos esos paseos que no hemos podido dar juntas, todas esos abrazos que no ha podido darme, por si dolía. Y veréis, que de sus pestañas hayan colgado el mar, yo no lo perdono.
Ojalá pudiese contaros que en realidad no la quiero tanto como digo, que la quiero muchísimo más.
Autora: Paula García
Twitter: @corazoncoraza__
El día que ella anunció que esta puta enfermedad se le había agarrado tan así, tan sin avisar, sentí que la muerte dejaba caer su mano sobre mi hombro, y susurraba entre risas un maldito ''te lo dije''. Porque yo ya la había soñado así; porque las cosas bonitas son las que siempre se lleva. Ella empezó a tutear a la muerte aquel día, y la muerte se enamoró de ella.
Por un momento entendí que la quisiera toda para ella, que se la quisiera llevar como al resto; pero que no, no podía permitir que se marchara sin tener que irme yo con ella. El mundo la necesitaba aquí; yo la necesitaba aquí.
Supongo que de esto nunca vais a entender porque no la habéis visto reír, pero lo raro sería que nadie quisiera luchar por tenerla en su vida. Porque ELLA es la clara definición de belleza; que belleza es todo lo que ella hace, todo lo que dice, todo lo que ríe, todo lo que sueña. Porque solo ella es capaz de hacer hasta de los pasillos de los hospitales un lugar más bonito solo con caminar, y eso lo he visto yo.
Su cáncer hizo metástasis en mi cuerpo, en lugar de en el suyo; se me agarró al corazón y me atravesó el pecho, y la piel. Y se convirtió en lágrimas que jamás quise compartir con nadie. Y hoy las suelto aquí, porque si, porque la quiero, porque si yo fuese la muerte también me habría enamorado de ella.
El día que ella anunció que su cuerpo había decidido empezar a morir un poquito más rápido que el resto, fue el día que yo empecé a odiar, un poquito, el mundo. Con ella se había cebado la injusticia.
Por fugaz, le pedí que se quedara, que me siguiera sonriendo el resto de los días que nos quedaban, que no rompiese jamás esa puta manía que tenía de no usar el despertador para que su voz fuese lo primero que escuchaba cada mañana.
Recuerdo el día que mientras me rompía (sin que ella lo supiese), decidimos acabar con su pelo; con mi falsa sonrisa y sus lágrimas haciendo equipo. Ese día descubrí que no lo necesitaba para seguir siendo lo más bonito que habían visto todos mis amaneceres. Y que nadie piense que es mi debilidad, porque lo es.
Hoy me siguen doliendo todas esa lágrimas que ha derramado, todos esos paseos que no hemos podido dar juntas, todas esos abrazos que no ha podido darme, por si dolía. Y veréis, que de sus pestañas hayan colgado el mar, yo no lo perdono.
Ojalá pudiese contaros que en realidad no la quiero tanto como digo, que la quiero muchísimo más.
Autora: Paula García
Twitter: @corazoncoraza__
jueves, 12 de febrero de 2015
7 de marzo de 2010

Recostado sobre la arena observo el mar. A mis espaldas están los médanos. Santa Teresita, Barrio Golf, entre Parada 23 y Estancia del Carmen. Algunas damas se asolean en la playa, lucen bikinis, nada de otro mundo. Detrás de mí, en los médanos, juegan dos niños pequeños, parejita. De vez en cuando alguno cae cerca de mí, tras rodar por el dorado terraplén. Se escucha a una mujer decir: “cuidado ahí…, no que te caés…” Es una voz sensual, joven y dulce. Luego, cuando el sol comienza a virar hacia el oeste, las sombras de estos niños y de la mujer se agigantan. Trato de intuir las curvas de ella a través de su sombra; adivino poco y nada. Después, la niña se va, era de otra familia, y el niño corre al mar, orientado por su madre: “allá está papá, ¿ves?” Una vez que el niño llega al mar y se une a su padre, le sigue su madre. Desciende el terraplén como una potra errante, su bikini es extremadamente pequeña, mini-tanga, de esas bien altas con el triangulito atrás, color amarillo. Mi pasión tórnase amarilla. Su cola es un monumento a La Cola, sobresale generosamente, la raya es un surco que recorre toda esa zona de manera bien marcada; nada de esas tangas que se meten un poco, esta chica la lleva bien clavada en lo más recóndito de su anatomía. El breve pedacito de tela de adelante deja notar una depilación total. Sus muslos y caderas son firmes, tonificados a base de constantes sesiones en el gym. Voluptuosa, corre hacia el mar, a reencontrarse con los suyos. Él la espera, a la suya; o sea, a la que no es mía. Mientras corre se va recogiendo el pelo, ese cabello largo hasta la cintura, ensortijado, castaño claro. En ese momento detesto mi vida, por un instante experimento la sensación de que si esa chica existe y no es mía, mi vida no vale la pena. Ella se mete al mar, y a medida que va entrando su venusiano cuerpo se moja. El modo en que trata a su cola me excita más: cuando viene la ola, le da la espalda, así el agua espumosa golpea contra esos glúteos majestuosos; qué no daría yo para poder acariciarlos siquiera una vez. Ella se queda allí, con su hijo y su marido; o sea, no conmigo. Yo me marcho.
Al rato, ya más tranquilo, me doy cuenta de que, después de todo, la vida vale la pena, si aunque sea tuve la oportunidad de ver esa chica (esa cola). Pero la ansiedad persiste, el estado de excitación no se va por completo.
A los pocos días, en un intento de exorcizarlo, escribo estas líneas.
Relato ganador del Concurso Sexto Continente de Relato Erótico 2011, organizado por una audición homónima de Radio Exterior de España. Incluido en la antología Eros de Europa y América, Ediciones Irreverentes, 2011.
Autor: Luciano Doti
Twitter: @Luciano_Doti
Blog: Letras de Luciano
miércoles, 11 de febrero de 2015
El Prado o cualquier otro lugar. Sin ella
Decían en no sé qué película que la vida es como una caja de bombones porque nunca sabes lo que te va a tocar. Yo prefiero decir que la vida es como una caja de galletas surtidas. No me gusta el chocolate.
Siempre me ha interesado el arte, pero a decir verdad, no sé qué pinto aquí. Sin ella. La maja me observa desde la pared. Hace tan solo una semana hubiera sido bonito. Nos habría observado a los dos y juntos hubiéramos imaginado un encuentro amoroso entre Goya y la duquesa de Alba, o protagonizado por Godoy y Pepita Tudó, pero ahora mismo la única imagen que se dibuja en mi mente es la de aquella habitación en Roma. Una canción de Claudio Blagioni que llega desde el patio, el olor del café recién hecho, su voz al despertar: «me muero de hambre». Y cuando me recordaba que el zumo de naranja siempre de cartón porque el natural le produce acidez. Me viene a la memoria de manera tan clara, que creo que podría pintar la escena a pesar de no haber tenido jamás un pincel entre los dedos.
Todo en ella me gustaba, me gusta. De su cabeza, además del hedonismo capaz de convertir cualquier momento aburrido en una revolución por el placer, los rizos. Me encantaba introducir los dedos a la altura de la nuca y que quedaran enganchados a los nudos de pelo. Son como rastas en miniatura. Tiene su carácter y eso también me gusta. A veces miraba hacia otro lado cuando se sentía contrariada y me explicaba sus motivos, como la condesa de Chinchón, solo que ella lo hacía para mostrarme su desdén. Igual que la hija de la condesa, Carlota se hubiera llamado la nuestra de tenerla alguna vez. Incluso La lucha con los mamelucos me hace pensar en ella, en nuestras discusiones estúpidas y en las guerras de cojines, tan divertidas, en el sofá.
«¿Quieres un chicle de fresa?» me pregunta la niña de las trenzas naranjas. Lo tomo sin responder y vuelvo a mirar el teléfono silenciado en busca de una llamada perdida. «No te va a llamar», me dice. Salgo del pabellón de Goya con la certeza de que la niña de las trenzas naranjas tiene razón.
Maldita caja de galletas.
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Autora: Lydia Cotallo
Blog: Frida
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