viernes, 6 de febrero de 2015

Como pájaro sin alas, como hombre sin libertad



Eterno sosiego que me aprietas y atormentas,
déjame exhalar la última bocanada de aire que expulsará mi boca
y después, tú eliges mi destino,
que me haga ser libre, sentirme libre.

Quiero desprenderme de esta coraza de amargura,
que me lleva a la locura y no me cura de esta realidad,
tan cruda y ruda.

Libertad ansiada y deseada,
desconocida y tan hablada,
inúndame el alma de armonía;
dame soltura eterna.

Libertad te llaman y que poco te siento,
máxima sencillez abarcada en una palabra,
y sin embargo, que complicado es alcanzar tu calma;
múdame el cuerpo, llévame contigo.

Quiero exiliarme de este espanto que me exalta,
que me intoxica la esperanza y me asfixia
la existencia.

Libertad querida,
despréndete de mi mal, despréndete de mi bien,
déjame ser tuya, déjame ser tu ser.

Libertad  codiciada,
cúrame las llagas con aire fresco,
porque ya ni sangre manan,
cúrame de esencia perdida, despreciada.

Soy libre de mis actos pero no de mi destino,
yo que solo pido alcanzarte, tu libertad, tu mi felicidad.
Soy ave sin sus alas, surcando ningún cielo azul.
Soy preso de una garra que no me deja salir,
los barrotes de la vida se apoderan de mi,
las cadenas del dolor, no me dejan seguir.

Y si esta es mi condena eterna yo me aferro a ella.
Y si este es mi principio y  fin, yo te esperaré aquí.

Moriré sin él saber y sin el sabor de tus caricias,
porque hombre sin libertad, es hombre muerto,
y solo muerto goza de libertad,
sin pensamientos, sin sentimientos, sin dignidad.


2 comentarios:

  1. Ansiada libertad, ¡quién pudiera conseguirla!. Un abrazo Bea

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    1. La verdad que si, quién pudiera... ¡Un abrazo Mar!

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