viernes, 15 de mayo de 2015
jueves, 14 de mayo de 2015
Crónicas de prostitutas
Te entrenó la noche en la calle,
en la salvaje seducción de los ruidos,
en el moldeado de las manos ardientes…
Y fuiste flores y barro
Y fuiste pájaro y medusa.
Dejas tus ojos secos
en tu cielo prostibulario
y te mueres allí…
donde levitan las mariposas muertas…
mientras las víboras
te dejan el veneno en el alma…
¿Cuál es tu mayor dolor puta?
Te he visto morir
de amor por el amor…
mientras te arden
las ganas en vicio.
Y ya puta, en tu fragilidad
recorres caminos metódicos,
abres puertas superfluas
y saboreas el vacío del olvido.
en la salvaje seducción de los ruidos,
en el moldeado de las manos ardientes…
Y fuiste flores y barro
Y fuiste pájaro y medusa.
Dejas tus ojos secos
en tu cielo prostibulario
y te mueres allí…
donde levitan las mariposas muertas…
mientras las víboras
te dejan el veneno en el alma…
¿Cuál es tu mayor dolor puta?
Te he visto morir
de amor por el amor…
mientras te arden
las ganas en vicio.
Y ya puta, en tu fragilidad
recorres caminos metódicos,
abres puertas superfluas
y saboreas el vacío del olvido.
Has guardado lágrimas
en los espejos empañados…
No hay lavativas contra el dolor.
Te tiendes en la cama…
Las piernas trenzadas
se agitan prendidas al deseo
bañadas de los abismos sudorosos…
Observas el humo de los cerillos
dibujando ese rostro
que perturba en el alma…
Allí se encuentra… esfumándose
ante la opresión de corazón…
Ante el aliento asqueroso
del que paga unos cuantos pesos.
Te hunden los dedos
en tus carnes prostitutas
con el ritmo candente
al compas del reloj empolvado
Y ya ahogada en tus jadeos
piensas… piensas…
en el ángel enamorado que te rescate
de tu sepultura…
en los espejos empañados…
No hay lavativas contra el dolor.
Te tiendes en la cama…
Las piernas trenzadas
se agitan prendidas al deseo
bañadas de los abismos sudorosos…
Observas el humo de los cerillos
dibujando ese rostro
que perturba en el alma…
Allí se encuentra… esfumándose
ante la opresión de corazón…
Ante el aliento asqueroso
del que paga unos cuantos pesos.
Te hunden los dedos
en tus carnes prostitutas
con el ritmo candente
al compas del reloj empolvado
Y ya ahogada en tus jadeos
piensas… piensas…
en el ángel enamorado que te rescate
de tu sepultura…
Se han muerto las horas en mis brazos
y en la bohemia dulzura de tu voz
guardo con parpadeos
de deseos y delirios
las imágenes más dulces…
Le tengo miedo a la noche…
Hay una serpiente de humo
celosa del cielo
que amenaza picarme los ojos
si te busca mi mirada entre
el hechizo de las estrellas…
Arriba, entre las luces perdidas
de los espíritus mañosos
veo como se deslizan los besos
del sol entre las sobras pasionarias
que guarda los rincones íntimos de la luna…
Desandan los ángeles caprichosos
entre el viento…
como niños traviesos
entre las aguas...
Los veo…
y te veo allí, proyectado
entre el velo azulado
que guardan mis ojos…
En mi cielo espejado
te veo, amor…
con éste tesoro plateado
que surcan mis mejillas
Como el rocío a las flores…
Estoy levitando entre suspiros
guardándote entre mis ojos
hasta que mis párpados se abran.
y en la bohemia dulzura de tu voz
guardo con parpadeos
de deseos y delirios
las imágenes más dulces…
Le tengo miedo a la noche…
Hay una serpiente de humo
celosa del cielo
que amenaza picarme los ojos
si te busca mi mirada entre
el hechizo de las estrellas…
Arriba, entre las luces perdidas
de los espíritus mañosos
veo como se deslizan los besos
del sol entre las sobras pasionarias
que guarda los rincones íntimos de la luna…
Desandan los ángeles caprichosos
entre el viento…
como niños traviesos
entre las aguas...
Los veo…
y te veo allí, proyectado
entre el velo azulado
que guardan mis ojos…
En mi cielo espejado
te veo, amor…
con éste tesoro plateado
que surcan mis mejillas
Como el rocío a las flores…
Estoy levitando entre suspiros
guardándote entre mis ojos
hasta que mis párpados se abran.
---MANATOWA---
miércoles, 13 de mayo de 2015
Arrullo
Hágase en mí
uno solo de tus dedos
y el deseo
inundará mis fronteras.
ARRULLO
Cuando me entregas
todos los desgarros de tu lengua
y la mía silencias,
nada he de preguntarte entonces,
me abandono ebria su oficio sanador.
Y luego... ya no es mi boca mía,
cuando excitada por la fiebre de tu lujuria
es sólo hambre convexa y arrullo.
Teresa Torres
@TeresaT0rres
martes, 12 de mayo de 2015
Montura
Tan cerca ciñes tu abrazar que me desuellas.
Óscar Curieses
Tanto me abrazas que desuellas;
tú y tú mismo en carne viva mordido,
respirando piel te acercas y te alejas
y en cada beso que nos damos pierdes
el sexo, el alma, lo que sea que eso signifique.
Eres alumno de Pinhead* y de Garfio,
tú el mutilado, el que llega hasta mis huesos
para perder de nuevo, para perder mejor,
tú, el único que puede, el que se entrega.
Tantas veces has dado sentido a mi conciencia
que hasta los animales te obedecen,
más que mi amor eres mi nombre, el tuyo
lo dejaste ante mi puerta. Tantas veces
has sido del deseo, que ardes abrazando,
montura sobre debajo de mi culo,
bajo encima de mi rostro, sexo forma de fuego.
Si pudieras venir con el poder
(este tipo de poder) a taladrar las cosas
veríamos también la piel del mundo
deshacerse y esa carne sería incandescente.
Cristina Morano, poema del libro “La maestra”, 2014, inédito.
lunes, 11 de mayo de 2015
Poema XVIII
Ella y El
acostados entre sedas y frazadas
se disponen a inventar el sueño,
el olvido
y el amor.
Creadores de un tiempo susurrante intentan guardar sus
días
en el álbum blanco,
en la memoria fiel,
en su Diario impersonal.
Ella y El
a la misma hora y bajo el claro cielo,
separados por espesas calles retorcidas,
distanciados por hectómetros de miedo,
atenazados por horarios sin sentido.
Durmientes tristes en abominables lechos
por fríos,
por vacíos,
por carentes de una huella
en su intercambiable anular izquierdo.
El, una vuelta buscando inmensidades
pero se enfrenta a la vetusta pared.
Ella, otra vuelta cambiándose de angustia,
pero se estrella de bruces contra el suelo.
domingo, 10 de mayo de 2015
Vida
Las nubes abren sus ánforas plateadas
los vientos soplan desde las montes y los ríos
se desprenden escallas diamantinas y cristalinas
la tierra reanuda su existencia en el planeta.
El orbe se alegra de cubrir sus grietas
los huertos sonríen alegres y fervorosos
y Un sonido melodioso trae la esperanza
el espectáculo esperado conmueve el cielo.
El sol se oculta en su cueva misteriosa.
los aires se refrescan con cada gota
la tierra deshidratada vuelve a ser fértil
Las flores y los arboles festejan por la vida
la lluvia cae como perla y se enriquece la tierra.
y el campesino danza en la cosecha bendecida.
Katia Japa
sábado, 9 de mayo de 2015
El cuarto oscuro
Perpetuarte
en el instante del abrazo
el letargo de las puertas cerrándose
Oler
como caen mis manos cual hojas
gracias a las
estaciones que te persiguen.
No hay felicidad más absoluta
mayor signo de lo trágico
temor al futuro
llagas que no querrán sanar
la memoria se aniquila en este pasado
que sufrimos para no variar el ritmo.
Altera
tu boca mordiendo la mía
tus dientes cortándose de raíz
para darse
A mí, a mi saliva
A mi temor a los taxis vacíos
A mi odio a la ciudad más triste del mundo
donde naciste
donde nacimos
para vernos y lanzarnos al otro.
Entran las olas en un mar desconocido
el film no podrá humedecerse
si no llegas
si el cuarto oscuro nos separa
si la luz se pierde
en el espacio que rechazaste
para inhalar
mi exhalación.
Como me ves, yo te veo.
Leira Araújo
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