viernes, 8 de mayo de 2015

En Rouge



Cuando calzo en rouge, el deterioro retrocede hasta el comienzo de las ganas, y ya no existe evidencia que entorpezca la urgencia de mis piernas.

Lozanas, prietas, mis pantorrillas brincan en dos el sendero culebrón, serpiente ondulante y llevante hasta el dominio de tu nombre.

Por el callejón El Campanario un coro de hojas secas cruje y se queja bajo mis pasos de fuego.¿Será gemido o canción?

¿Y...es que no son la misma cosa?

Me excita al máximo su requiebro de sometimiento...pienso... en la delicadeza con que he de caminar sobre tu columna.  Pienso...en la promesa oculta en cada una de tus vértebras y en el poder de mi andar sobre tu cuerpo,  así, en rouge, podré pisarte de punta a extremo, asolarte desde el alma hasta la punta de los dedos, hundirme en tus costillas hasta el pensamiento mismo, zapatearte las nalgas, doblegarte el sexo con la suela y el tacón y, estoy segura de que nada, NADA  va a impedir el goce de ambos hasta el momento extremo del descalce, cuando, extasiados y extenuados de tanto goce doloroso, dejemos a la vera del colchón (amorosamente alineados) , este par endemoniado de zapatos en rouge.






Amanda Espejo
Quilicura / Abril /2010
http://trazosdispersos.blogspot.com/

miércoles, 6 de mayo de 2015

La noche


como una inmensa flor negra
recogerá las sombras.

Construirá mujeres rojas,
danzantes.

Una voz de golondrina noctámbula
pintará el silencio.

El asfalto de las calles
será
la memoria de los pasos.

                                             Ana Cecilia Blum



martes, 5 de mayo de 2015

Dolor



Me ha golpeado un Dolor
tan antiguo
como el mundo.

Trae con él atardeceres,
caídas por precipicios,
crepúsculos.

Trae el sudor de tus axilas,
la cicatriz de tu espalda,
la contracción de tus músculos.

Trae sueños abandonados,
caricias no concedidas.
El Adiós Último.




Gema Bocardo Clavijo  ©

lunes, 4 de mayo de 2015

Leyéndote


Me apetece leerte, poco a poco,
saboreando cada una de tus líneas,
abrir tu intimidad, iniciando el prólogo,
redactado en tus ojos,
recogido a trozos de esa vida
que viviste sin mí, y desconozco.
Me apetece abrir el primer capítulo
recorrer la línea de tus cejas,
acariciar tus párpados,
besar con mis iris los tuyos,
mientras mis manos
asumen extasiadas,
la redondez de tus hombros.
Buscar el inicio de la trama en tu boca,
ir adentrándome en la historia por tu cuello,
bajar en busca del personaje,
parándome en el rellano de tus senos.
Meditar en las fuentes de tus pezones
quién o qué será el culpable
de que siga sin saber por dónde irá
el nudo de tu historia.
Continúo intrigada, camino de tu vientre,
sin decidir qué ingle he de tomar,
si derecha o izquierda,
para descubrir el nudo
de esta trama, que me excita.
Y busco en tu interior,
ahondo en el personaje,
haciéndole preguntas pegada a su piel,
casi susurrando el placer de saber,
que de un momento a otro,
no resistirá mi ataque.
Endureceré mi interrogatorio,
hasta llegar al fondo del asunto,
no pararé hasta tener la certeza,
sin prisa pero sin pausa,
acompasadamente,
de que te dará el mismo placer que a mí,
la lectura de...este mutuo y feliz desenlace.

Mabel Escribano ©


domingo, 3 de mayo de 2015

Salvación

Basta ya de cumplir
con ritos y almanaques;
basta ya de sonreír desde la niebla intacta del espejo.

Se han roto las cadenas de sal y precipicio
donde estuve perpetua
y sube por mis muslos
una confianza débil.

Me quito la camisa de piel cascada
y rota
y enarbolo las sílabas
de algún momento nuevo.

Hoy he vuelto a la casa
donde sufrí y maldije,
pero entera y liviana
me suspendo en los muros que habían grabado a fuego
los reproches,
los golpes,
las cenizas del beso.

Ya no hay furia ni engaños;
no bajan por mis senos
las llaves de la muerte
ni ocultan las ventanas
las úlceras maduras;
                         sólo hay pan en la mesa,
y en cuadernos inéditos
                         esa palabra mágica que busqué tanto tiempo…
               




©Teresa Palazzo Conti

sábado, 2 de mayo de 2015

Hazme el amor


Hazme el amor
sin tocar mi cuerpo,
sin quitarme la ropa,
sin llevarme a la cama.
Hazme el amor todos los días
con tus miradas,
con esos ojos
que brillan
y me desnudan el alma.
Hazme el amor
con tus palabras,
con el sonido de tu voz
que me deletrea
y esas letras
se impregnan
en las entrañas.



Verónica Nagore ©