jueves, 16 de abril de 2015

Delicados lienzos




Temblorosas recorren los caminos del deseo
envuelto en delicados lienzos, las manos,
el corazón raudo,
los poros destilan placer
Y el miedo
Y la vergüenza contemplan arrimados,
un poco cerca, un poco lejos,
la danza ondulante del camino
-más fuerte el hambre-
de la piel olvidada, sin alimento
los dedos gentiles, traviesos
juegan lugares prohibidos,
sedientos de gozo,
despiertos e insaciables

recodos

la imaginación colgada
los harapos del recuerdo,
donde uno que otro rostro,
donde uno que otro suspiro
deambulan pródigos de caricias dormidas
en el lecho de lo cierto poco

la gula emerge impúdica
labios rosas, afloran
humedades crecientes en el calor sonrojadas
y las sensaciones luchan
y la resistencia desvanece
como el gemido de éxtasis,
de dolor y de culpa.

El desahogo vacío de afectos,
resbala la entrepierna despojada.


Poema del libro “DESDE LAS PROFUNDIDADES”


Ruth Ana López Calderón

miércoles, 15 de abril de 2015

Como la tierra



Quisiera ser  como la tierra,
sobre la cual te eriges imponente y soberbio
tú volcán impredecible,
de pronto manso y reposado
invitando a pasar por tus caminos y disfrutar
de tu esplendorosa vegetación,
y de la fuerza de tus ríos,
perderme dentro de tus entrañas,
descubriendo tus maravillosas geodas,
las cuales sólo podré admirar,
una vez que haya logrado romper
esas enormes rocas tan sobrias e inexpresivas,
no será fácil!!!,
sabes defenderlas muy bien,
y al sentirte vulnerado, comenzará a gestarse
desde tus adentros ese fuego devastador
que hará que llegues a mi fertilidad,
escucho ese rugir y me asusta,
pero ya no puedo detenerte
percibo el venir de tus explosiones
y quedo inerte esperando,
recibir tu lava ardiente,
derramándose sobre mí,
arrasando con todo lo que encuentras a tu paso,
perdiéndome el respeto por completo,
cubriendo todo mi valle.

Sí…..me quemarás….sí…me cubrirás…,
para posteriormente darme la enorme dicha
de florecer nuevamente,
gracias a tus nutrientes vertidos en mí.

Porque soy tu Tierra y me necesitas
para volver nuevamente a mostrar
tu majestuosidad, dando vida y belleza
a este inmenso valle que te añora.

Autor:  María Teresa Marú Mejía/Tere Marú  ©
Fecha: 8 de Abril de 2003
Derechos de Autor Protegidos



martes, 14 de abril de 2015

Demasiados nombres



Sé que no soy
la única incauta
que te añora enfebrecida
por las noches.

Sé que tu agenda está llena
de números de teléfono,
y te vuelves medio loco
para que no se te note.

Bueno… me gusta engañarme
pensando que soy especial,
y que, a veces, encima de ellas
gimes mi nombre.

Que a pesar de su belleza
aún te inquieta mi mirada.
Que te atormentan en tu soledad convulsa
mis facciones.

Ya ves…
Soy una experta en consolarme,
yo también consigo que no se me note.
Y aunque tu recuerdo abrase
mis párpados cerrados
puedo presumir de una agenda
con muchos nombres.



Gema Bocardo Clavijo  ©

lunes, 13 de abril de 2015

Instante

Y todo es igual,
aunque distinto,
cerrar los ojos y buscar
aquellos otros.
Sentir el fuego,
ser de hierro y fundirse
tocar la piel y temblar,
cerrar la vida ajena
para vivir las nuestras,
plural hermoso,ignorando el resto.
Desnudar el cuerpo,
con miedo a descubrir el alma,
la palabra enloquecida,
brotando a borbotones,
en otra boca,
en otra lengua,
en otro vivir que nos vive,
siendo por un instante un "todo",
aunque pasado el instante,
no seamos nada.

Mabel Escribano ©


domingo, 12 de abril de 2015

Muerte del poema

No hay casualidad que os sitúe frente a frente,
ni más saludo que arrebatar la boca al viento.
Tatuar tus uñas en su espalda.
Que dibuje con saliva tu sexo
indeleble al agua, al tiempo.
Devoraros y después, al escupir los huesos,
dar forma a la piel para empezar de nuevo.
No hay casualidad.
No hay causa.
Solamente el deseo.

Dolores Leis Parra ©



sábado, 11 de abril de 2015

Intimidades

Ya conoces
todos los rincones de la casa;
la habitas palpitante
excitando las paredes;
jadeas de dolor,
de amor y de sorpresas.

Tú sabes que hemos puesto
los muebles en mudanza,
las lámparas de hastío,
el alfiler de gancho
donde prendimos los recuerdos originales;
las riendas más húmedas del disfraz,
las hojas amarillas
de los primeros días.

Y aún caminas conmigo
en el desvelo abierto de mis dudas
bajo el mismo aguacero en las noches difíciles.

Avizoras furioso
los espejos pretéritos
donde tú y yo exhalamos
la imagen milagrosa de aquellos comediantes
bailando en plenitud.

Corazón,
tú ya entiendes los resquicios absolutos
de mis límites.

Ignora este delirio
de puertas y de oasis.

Hay frío afuera.

                                                   
©Teresa Palazzo Conti


viernes, 10 de abril de 2015

Mujer



Cuántos cielos en tus miradas....
cuántos mares en tu boca...
cuántos destinos en tu geografía
cuántas estaciones corpóreas.


Verónica Nagore ©